jueves, 27 de octubre de 2016

LA CAIDA DE SATANAS Y SUS ANGELES
LEYENDAS JUDIAS INTERTESTAMENTARIAS

Los judíos de la época anterior al cristianismo, no veían en el Antiguo Testamento ningún pasaje que hablara acerca del origen y caída de Satán y sus ángeles; en su afán por encontrar respuestas hallaron en dos pasajes del libro del Génesis, la base escritural para crear dos relatos que pretendían explicar en qué consistió el pecado que los llevó a caer de la gracia divina. A continuación presentaré de manera sucinta ambos relatos, su trasfondo escritural y el nombre del libro del cual proceden. 




EL PECADO SEXUAL El primer relato se basa en Génesis 6: 1-4, que cuenta cómo los hijos de Dios se enamoraron de las hijas de los hombres y escogieron entre ellas las que quisieron, además se menciona a gigantes que habitaron en la tierra en los días previos al diluvio. Este pasaje un tanto controversial, sirvió de base para crear un relato mucho más amplio y que quedó por escrito en un libro apócrifo conocido como 1 DE ENOC¹ y que fue escrito más o menos entre el siglo III y II antes de Cristo. Del capítulo 6 al 11 del libro en cuestión, encontramos que al principio de la humanidad unos 200 ángeles se sintieron atraídos por la belleza de las mujeres de la tierra. Entonces guiados por Semyasa, su jefe supremo, decidieron bajar y casarse con ellas. De esas uniones nacieron 3000 gigantes de enormes dimensiones. Con el tiempo esos gigantes empezaron a devorar a los seres humanos, quienes en su desesperación invocan a Dios y Él envió a sus ángeles Uriel, Rafael y Miguel para que Semyasa y sus ángeles rebeldes fueran apresados y encerrados en una oscura prisión bajo tierra en la cual permanecerían hasta el día en que serían juzgados. Esta fue probablemente la primera explicación que los judíos dieron al dilema acerca de la caída de los ángeles, según esta leyenda la razón fue: El pecado sexual.

SOBERBIA Y ORGULLO Unos 100 años después, apareció una segunda versión y que tuvo como trasfondo el relato de la caída de Adán y Eva en el huerto del Edén. Esta leyenda judía relata los momentos de tristeza y arrepentimiento de la primera pareja después de haber sido expulsados del huerto debido a su desobediencia. En este relato se presenta a Satanás hablando con Adán y Eva y admitiendo que si no los dejaba en paz era porque sentía envidia de ellos como humanos, ya que mientras Adán disfrutaba de la bendición del altísimo, Satán caía en desgracia. Miguel había ordenado que todos los ángeles adoraran la imagen de Dios que estaba en Adán, pero Satanás se opuso ya que pensaba que él merecía esa adoración por cuanto había sido creado primero que Adán, y además estaba en un nivel superior a él. Miguel le advierte a Satán que si no adora la imagen de Dios que estaba en Adán, entonces la ira divina caería sobre él. A pesar de semejante advertencia Satán lleno de soberbia se niega a doblegarse y a adorar la imagen de Dios en el hombre. Como resultado de su orgullo es expulsado de la presencia de Dios. Está llamativa leyenda es la segunda versión acerca de la caída y del pecado de Satanás. Este relato se encuentra en un libro apócrifo llamado VIDA DE ADAN Y EVA² y muestra que el pecado no fue el sexual, sino la soberbia y el orgullo.

Debo aclarar que de ninguna manera afirmo que los libros antes citados gocen de la inspiración del Espíritu Santo, mi único objetivo es ampliar el horizonte y la comprensión de cada uno de ustedes acerca de este tema del que la Biblia no nos habla. Pero aunque la Biblia no nos detalle nada acerca del origen y caída de Satanás y sus demonios, no obstante debemos saber que son seres reales que se oponen a Dios y a todos los que desean guardar sus mandamientos. No temamos, mayor es el que está con nosotros. 

¹(Pueden descargarlo en PDF en este sitio http://lavozeneldesierto.com/wp-content/uploads/2008/11/el-libro-de-enoc.pdf El autor de la epístola de Judas citó del libro apócrifo de Enoc este pasaje: “De éstos también profetizó Enoc, séptimo desde Adán, diciendo: He aquí, el Señor viene con decenas de millares de sus santos...” (Judas 1:14) 



¿ES JUAN EL DISCÍPULO AMADO?

Si nos preguntarán ¿Quién es el discípulo amado? Creo que la respuesta invariablemente será “Juan el apóstol”. Y es que pocas tradiciones tienen tanta antigüedad y tanta aceptación como esta que identifica al discípulo amado del cuarto Evangelio con el apóstol Juan. 

En realidad no hay ninguna base bíblica que diga fehacientemente que Juan y el discípulo amado son la misma persona, pero podemos comparar la personalidad de ambos y así descubrir si son o no la misma persona. 





Veamos algunos detalles que el Evangelio de Juan dice sobre el discípulo amado.

A) En la última cena, mientras él reclina su cabeza sobre el pecho del Maestro, recibe la revelación de quien es el que traiciona a Jesús, el resto no sabe nada (13:23-26.)

B) El discípulo amado es el único que está al pie de la cruz, los otros discípulos huyeron (19:25-27.) 

C) El primero en creer en la resurrección de Jesús es el discípulo amado, el resto  hasta después (20:2-10.) 

D) Cuando Jesús se aparece a la orilla del lago de Galilea el único que lo reconoce a la distancia es el discípulo amado (21:7) 

En resumen ¡un discípulo perfecto! De hecho Jesús NUNCA lo reprende ya que NUNCA hace nada indebido. 

Pero, ahora veamos que nos dicen los evangelios Juan el discípulo. 

A) Juan estaba dispuesto a orar para que todos los samaritanos fueran exterminados por el fuego, ya que algunos de ellos rechazaron a Jesús (Lucas 9:54)

B) Juan era intolerante y exclusivista, ya que prohibió a un exorcista ambulante ejercer su actividad por el simple hecho que no formaba parte del círculo inmediato de discípulos de Jesús (Marcos 9:38) 

C) Juan era ambicioso ya que quería el puesto de preeminencia en el reino eterno (Marcos 10:35-37)
Por estas tres acciones fue reprendido.

D) Jesús lo apodó a él y a su hermano Jacobo “Hijos del trueno” (Marcos 3:17) Seguro les puso ese sobrenombre por su carácter agresivo, impetuoso y explosivo ¡Jesús lo conocía bien!

Es evidente que la personalidad de cada discípulo es diferente, por tanto es improbable que sean la misma persona, pero queda pendiente la respuesta a la pregunta ¿Quién es el discípulo amado? Las respuestas no se han hecho esperar. Algunos dicen que Lázaro, otros que el joven rico y un tercer grupo que Natanael. Pero todas estas propuestas no resisten el análisis crítico. 

Pero ¿Quién es entonces? Mi convicción personal es que el discípulo amado es una figura literaria, a través de la cual el autor del cuarto Evangelio quiere presentarnos al discípulo ideal que todos debemos imitar. En pocas palabras no es un personaje histórico, sino una figura literaria que nos desafía a que seamos el tipo de discípulos que Jesús espera que seamos. 

EN RESUMEN Solo mencionaré dos cosas a manera de resumen:

1) Los discípulos amados de Jesús son aquellos que reúnen las características del discípulo innominado del cuarto evangelio.  Son los irreprensibles, fieles, valientes, sensibles, tiernos, con profunda visión espiritual y llenos de fe.

2) Nunca es tarde para cuestionar una creencia por tradicional o antigua que sea. 



EL ANTICRISTO DE LA CONTRARREFORMA

Cuando pensamos en el Anticristo lo concebimos como un gobernante futuro que se manifestará plenamente después de la venida de Cristo. Seguro nos sorprenderá saber que no siempre se pensó así con respecto a ese personaje. Durante un poco más de 1000 años los cristianos identificaron a la ramera de Apocalipsis 17 con la Roma papal y al Papa con el Anticristo, incluso reformadores como John Huss, Martin Lutero y Juan Calvino pensaron de la misma manera que sus antecesores, pero esa manera de pensar cambió después de la reforma protestante. 

LA REFORMA PROTESTANTE 
LA REFORMA fue un movimiento religioso en la cristiandad occidental en la Europa medieval que surgió alrededor del año 1500 d.C. y que culminó a mediados del siglo XVII. Las causas de dicho movimiento fueron políticas, económicas, sociales e intelectuales. Pero la decadencia y la corrupción de la Roma papal serían los detonantes más conocidos de este importante movimiento que dio vida al protestantismo.  




EL MOVIMIENTO DE CONTRAREFORMA
El movimiento de reforma sacudió con fuerza a la institución romana, la cual respondió con un movimiento que hoy denominamos como CONTRARREFORMA. De las filas de los jesuitas surgieron dos hombres que abanderaron cada uno, dos interpretaciones distintas y a la vez contradictorias acerca del texto del Apocalípsis, con el fin de contrarrestar el estigma que los reformadores habían puesto sobre la figura del máximo líder de la iglesia, dichas interpretaciones fueron: a) la preterista b) y la futurista. 

A) INTERPRETACIÓN PRETERISTA Esta interpretación fue abanderada por Luis de Alcázar. Su propuesta preterista (pasado) consistía en interpretar todos los textos proféticos y sobre todo el libro de Apocalipsis como ya cumplidos en los primeros siglos de la era cristiana, es decir durante la época del nacimiento de la iglesia, en la Roma imperial y perseguidora de los primeros cristianos. El objetivo de esta estrategia era demostrar que si el Apocalipsis ya se cumplió, resultaría más que evidente que ningún pasaje de dicho libro podía estar haciendo referencia a los papas en el siglo XVI.

B) INTERPRETACIÓN FUTURISTA Esta interpretación al contrario de la anterior, afirmaba que el libro del Apocalipsis se cumpliría en un futuro lejano, previo al final de la historia. El propósito era claro, si el Apocalípsis se cumpliría en un futuro distante e indeterminado, entonces tampoco podría aplicarse su texto y profecía a los jerarcas romanos del siglo XVI. Esta escuela fue iniciada por Francisco Ribera de Salamanca (1537-1591) y usada de manera magistral por el brillante y célebre jesuita y cardenal italiano Roberto Belarmino (1542-1621)

DE LOS JESUITAS RIBERA, BELARMINO Y LACUNZA AL DISPENSACIONALISMO
La propuesta futurista de los jesuitas Ribera y Belarmino interesó casi dos siglos después al también jesuita chileno Manuel Lacunza (1731-1801) quien escribió bajo el seudónimo de Juan Josafat Ben Ezra. Su obra titulada “La venida del Mesías en gloria y majestad” fue condenada por el INDEX LIBRORUM PROHIBITORUM (índice de libros prohibidos) en 1924. Que su libro haya sido prohibido y que hubiese tenido dificultades con la curia romana fue lo que provocó la simpatía de ciertos círculos protestantes. Entre los seguidores del futurismo de Lacunza se encontraba Edward Irving (1792-1834) un brillante predicador y cautivador de masas quien impactó con su predicación a John Nelson Darby (1800-1882) fundador del movimiento de los hermanos de Plymouth y además reconocido hoy día como el padre del premilenarismo dispensacional. Las enseñanzas de Darby fueron seguidas por Cyrus Scofield (1843-1921) quien fuera el fundador de la Misión Centroamericana y autor de las notas de la reconocidísima “Biblia anotada de Scofield”, como también mentor de Lewis Sperry Chafer (1871-1952) cuya obra “Teología sistemática” ha dado forma a la escatología evangélica. Huelga decir que las iglesias evangélicas son dispensacionalistas. 

EN RESUMEN Este escrito no es un ataque a ninguna postura escatológica, tampoco sugiere que el papa es el Anticristo, no es tampoco su intención negar o afirmar que  habrá un futuro Anticristo. Este brevísimo ensayo es solo el enunciado de lo que objetivamente la historia nos dice acerca del tema con el fin de enriquecer nuestro conocimiento sobre el mismo. Conocer las raíces de nuestras creencias nos concede la libertad de cuestionarlas, afirmarlas o abandonarlas bajo la iluminación del Espíritu y las Escrituras. La búsqueda de un Anticristo futuro nos ha llevado a hacer interpretaciones aberrantes y vergonzosas del texto bíblico como también de la historia reciente y contemporánea. Creo que en lugar de perder el tiempo buscando un supuesto Anticristo futuro, deberíamos mejor identificar a los Anticristos actuales para denunciar sus prácticas y enseñanzas. 

Hijitos, ya es el último tiempo; y según vosotros oísteis que el anticristo viene, así ahora han surgido muchos anticristos; por esto conocemos que es el último tiempo (1 Juan 2:18) 

Bibliografía: 

Diccionario de historia de la iglesia (editorial Caribe)

Diccionario de teología premilenarista (editorial portavoz)

Nuevo diccionario de teología (Casa bautista de publicaciones) 

Escatología, final de los tiempos (editorial Clie) 

¿ECOLOGÍA BÍBLICA?

Desde 1970 se celebra cada 22 de abril el día internacional de la Tierra. El tema Ecológico goza de poca aceptación en muchos círculos evangélicos. A pesar de ello, quiero aprovechar la ocasión para ir a la Biblia, nuestra única fuente de autoridad, para demostrar por medio de sus dos primeros capítulos, que el cuido de la Tierra y de todo cuanto en ella hay, es un mandato divino vigente y tan bíblico como la fe, la salvación y la vida venidera. 

NUESTRA RELACIÓN CON LA TIERRA (Génesis 2:7-15)
El relato de la creación de Génesis 2, escrito probablemente durante la época de Salomón (s. X a.C.) nos muestra que nuestra relación con la Tierra debe estar caracterizada por el cuidado, el respeto y la armonía. Por tal motivo no debe extrañarnos que el escritor describa a YHVH ELOHIM y a ADAM (humanidad) en una relación humilde con la Tierra. YHVH ELOHIM es descrito como un agricultor que con sus propias manos planta los árboles en el Edén, y ADAM es presentado como un jardinero que cultiva y cuida el jardín de Dios. 

Pero además de esto, vemos como el escritor a través de un juego de palabras (que solo podrá ser notado en hebreo) nos recuerda a los seres humanos de donde procedemos. El versículo 7 dice: YHVH ELOHIM modeló a Adam (humanidad) de la Adamah (Tierra.) Este juego de palabras nos recuerda nuestra estrecha relación con la Tierra ya que no solo procedemos de ella, sino que cuando morimos también volvemos a ella. Nuestra relación con la Tierra es inalienable.


MAYORDOMOS DE LA CREACIÓN (Génesis 1: 26-31)
Este relato, aunque el primero en la Biblia fue escrito probablemente en el siglo VI a.C. durante la cautividad babilónica, es decir unos 400 años después del relato del capítulo 2. Basta leerlo para notar inmediatamente que es muy diferente al relato anterior. Queda atrás la descripción de YHVH como agricultor y de ADAM como jardinero. La descripción que se hace de Dios y del hombre en este capítulo es suprema y excelsa. El momento de la creación de ADAM (humanidad) es descrito en forma sublime, ya que ELOHIM pone en ADAM su imagen y semejanza y le da dominio y autoridad sobre todo lo creado ¿Qué quiere decirnos el texto? Que los seres humanos somos los representantes de Dios ante toda la creación, ya que somos los únicos que llevamos su imagen y su semejanza. ELOHIM nos ha dado autoridad sobre la Tierra, sus recursos, la fauna y la flora. Pero es una autoridad que tiene límites. 

DIALOGO ENTRE AMBOS RELATOS
La correcta relación con la Tierra se encuentra en estos dos relatos complementarios, que ponen de relieve por un lado la necesidad de cuidar cual jardineros la Tierra y todo lo que en ella hay, y a la vez nos muestra que si bien nos ha dado la autoridad para disponer de la Tierra y de sus recursos no debemos abusar de ella, porque seremos nosotros los que a la larga sufriremos las consecuencias. 
La tala indiscriminada de árboles para construir ciudades, carreteras o para obtener suelo para la agricultura o la ganadería, la contaminación de los ríos y el aire, el desperdicio del agua son solo algunos ejemplos de la mala mayordomía del hombre.

Hoy día como humanidad enfrentamos situaciones que ni en sueños enfrentaron los escritores de la Biblia, por ejemplo la elevación del dióxido de carbono, el calentamiento de los océanos, el derretimiento de los glaciares, la elevación del nivel del mar y la desaparición definitiva de muchas especies de animales. El llamado calentamiento global y muchos de los desastres que sufrimos en nuestro planeta, no son tan naturales como la mayoría de gente los describen y mucho menos castigos de Dios por el pecado del ser humano como afirman muchos apocaliptistas. Antes bien es el resultado del pecado de no cuidar, ni dominar sobre la creación como verdaderos representantes de Dios. 

Recordemos cada día los privilegios y responsabilidades que el Dios creador ha puesto en nuestras manos. Hagamos todo lo que podamos desde nuestras capacidades para cultivar esa relación de respeto, armonía y legítimo ejercicio de la autoridad que Dios nos ha dado como sus representantes ¿Están dispuestos? ¿Qué pueden hacer para cuidar el medio ambiente?










DIVERSIDAD Y PLURALIDAD EN EL CRISTIANISMO DEL PRIMER SIGLO

¡Debemos ser como la iglesia primitiva! Es una frase recurrente de muchos predicadores hoy día, pero ¿será que ellos entienden los alcances o implicaciones de esta afirmación? Yo creo que no, a continuación les presento de manera sencilla lo que significa desde la perspectiva bíblica "ser como la iglesia primitiva", espero que les pueda ser de ayuda.
A diferencia de lo que muchos creen, la iglesia cristiana del primer siglo no nació monolítica (hecha de una sola pieza) tampoco fue un solo tronco que se diversificó después en diferentes sectas heréticas. La verdad histórica nos muestra que fue al revés, ya que la iglesia primitiva se caracterizó por la pluralidad y diversidad en aspectos teológicos y prácticos. Sería hasta la época del emperador romano Constantino (Siglo IV) cuando se empezó a imponer la uniformidad en detrimento de la pluralidad y diversidad que caracterizó a la iglesia apostólica desde sus inicios. 





En esa pluralidad de cristianismos, nos son más conocidos el cristianismo paulino (representado por las siete cartas auténticas de Pablo y las pseudoepígrafas) el judeo cristianismo (representado por el evangelio de Mateo y la carta de Santiago) Y la comunidad del discípulo amado (representada por el Evangelio, las tres cartas y el Apocalipsis atribuidos a Juan.)  Cada uno de estos cristianismos (que no fueron los únicos) tenían sus propios enfoques teológicos, que hoy pueden ser fácilmente rastreados y detectados al leer concienzudamente los libros del Nuevo Testamento que los representan.  

Al oír la frase “debemos ser como la iglesia primitiva” tenemos que preguntarnos ¿a cuál de todas las tradiciones se está refiriendo el predicador? ¿A la de Pablo, a la de Jerusalén o a la del discípulo amado? (Por solo mencionar las tres anteriores.) Debemos ser honestos, ninguna iglesia o denominación ha podido, ni podrá jamás imitar a la iglesia primitiva en toda su diversidad. Si la iglesia del primer siglo nunca fue uniforme en su teología, ni perfecta en su praxis ¿Qué nos hace pensar que podremos ser lo que la iglesia del principio nunca fue? 
Pero no debemos desanimarnos, ya que tenemos toda esa riqueza teológica e histórica expuesta en las páginas del Nuevo Testamento. Lo que a nosotros nos corresponde es apropiarnos de esa riqueza y aplicarla sabiamente a nuestro diario vivir como iglesia en el aquí y en el ahora. 

Pero ¡No se decepcionen! hay cosas que sí podemos imitar de esa iglesia primera, diversa y plural, por ejemplo: El amor que se profesaban como hermanos, la capacidad de dialogar y tolerarse entre sí cuando no coincidían en algunas cosas, su dedicación a la oración, su entrega a Cristo y su compromiso de llevar las buenas nuevas de salvación al perdido.  Pero también debemos conocer sus errores y desaciertos para evitarlos. Y no olvidemos que el Señor es el mismo de ayer, de hoy y por los siglos y que está con nosotros todos los días hasta el fin del mundo. 

Es un error sublimar a la iglesia del principio y denigrar a la iglesia actual. Tanto la de antaño como la de hoy han tenido aciertos como también desaciertos. Dios no nos pide que seamos exactamente como la iglesia primitiva, que dio su testimonio en un contexto histórico y cultural que no es el nuestro. Lo que si nos pide es que basados en la Palabra demos un testimonio de nuestra fe echando mano de todos los recursos disponibles sino que seamos testigos eficaces del poder transformador del Evangelio en el aquí y el ahora. 

¿CAMBIO EL MENSAJE EL PROFETA EZEQUIEL?
DE LOS LAMENTOS, LOS GEMIDOS Y LAS AMENAZAS AL CONSUELO

Con cierta frecuencia sabemos de creyentes inconformes que al oír predicas con cuyo contenido no están familiarizados tienden a decir “Han cambiado el mensaje”, “el modernismo ha llegado a nuestros púlpitos” o hasta quizá “Ya no se predica el puro Evangelio”. En muchas ocasiones las personas tienen razón en sus señalamientos, pero debemos reconocer que habrá otras ocasiones en que esas acusaciones son injustificadas, ya que son más una percepción personal del cristiano que las emite. Nuestra prédica como iglesia deberá estar basada en la totalidad del texto de la Biblia, en él encontramos la voluntad de Dios para todas las áreas de la vida humana tanto en el ámbito espiritual, económico o social. Nuestra realidad es cambiante, eso significa que de la totalidad del texto bíblico debemos buscar aquellas verdades que son pertinentes y oportunas para nuestra generación, para nuestros pueblos y ciudades. Esto implicará que algunas veces se enfatizarán más algunos temas bíblicos en detrimento de otros que son de nuestra predilección.

Ezequiel el sacerdote y profeta en Babilonia es un ejemplo de lo que acabo de mencionar.

Ezequiel fue un sacerdote que fue deportado de Judá a Babilonia cuando tenía unos 25 años de edad (año 597 a. C.) unos cinco años después, y en calidad de cautivo, Ezequiel es llamado por el Señor para convertirse en su vocero entre los judíos que al igual que él habían sido deportados (Ezequiel 1:1 - 3:15.) Estos israelitas exiliados no solo tenían la esperanza de regresar pronto a su tierra, sino también que sus hermanos que aún vivían en Judá resistieran el asedio de las tropas del rey Nabucodonosor y las derrotaran. Si eso ocurría, los deportados podrían regresar a la amada tierra de la cual habían sido arrancados. En apariencia las cosas no se veían del todo mal, ya que Jerusalén seguía resistiendo, el Templo en el cual vivía YHVH su Dios aún estaba en pie, y los muros de la gran ciudad permanecían incólumes ante los invasores.


La deportación a Babilonia fue un castigo divino a causa de la continua desobediencia de Israel. La estadía de la nación hebrea en esas lejanas tierras sería de 70 años como lo había profetizado Jeremías (Jeremías 25:11,12.) En pocas palabras, las esperanzas judías de un retorno a corto plazo eran vanas. Por tal motivo cuando Dios llama a Ezequiel, le da un rollo escrito en la parte frontal y trasera, que contenía solo malas noticias para los cautivos (lamentos, gemidos y amenazas) (Ezequiel 2:9) A partir de ese momento, el ahora profeta se dedicará tesoneramente a dar malas noticias y a amenazar a sus compañeros de cautividad con el fin eliminar sus falsas esperanzas.

Unos once años después (año 586 a.C.) ocurrió algo que cambió radicalmente el enfoque de los anuncios del profeta. Jerusalén finalmente sucumbió ante el poderío babilónico (Ezequiel 33:21) el Templo fue arrasado completamente, los muros de la ciudad fueron derribados y sus puertas incendiadas ¿Y ahora donde quedaban la fe y las esperanzas de los judíos cautivos? ¡Se derrumbaron! ¿Debía Ezequiel seguir anunciando lo que hasta ese momento había anunciado? Seguramente ya no.

La caída de Jerusalén fue el punto de inflexión en el ministerio de Ezequiel, ya que partiendo de dicho suceso el enfoque de las palabras del profeta dejo de ser endechas, lamentaciones y ayes para convertirse en un mensaje de esperanza ¿Cambio el mensaje Ezequiel? La respuesta es Sí ¿No fue eso un abandonó del mensaje originalmente dado al profeta? ¡Pues NO! Ya que ahora la situación de la nación, así como el estado de sus corazones era diferente. Y por tal motivo el mensaje dado por el profeta hasta ese momento ya no era el pertinente ni el adecuado. Seguir insistiendo con los lamentos, gemidos y amenazas ya no tenía sentido; ahora la nación estaba justo donde Dios la quería y por tal razón Ezequiel ahora empieza a consolar y a animar a ese pueblo herido y derrotado. El enfoque del mensaje cambió porque ahora la situación era muy distinta a la vivida por el pueblo cuando Ezequiel recibió el rollo lleno que contenía malas nuevas.

El mensaje de la iglesia debe estar basado enteramente en la Biblia la palabra de Dios. Nuestro mensaje no debe estar determinado por lo que la gente quiere escuchar, ni tampoco por el recuerdo idealizado de épocas pasadas. Para cumplir nuestro rol profético como iglesia es imperativo que no solo conozcamos e interpretemos bien la Palabra de verdad, sino que también conozcamos e interpretemos correctamente la realidad que vive nuestra nación. Esa clase de conocimiento nos llevará a extraer de la basta riqueza de la Escritura, temas y enfoques que no serán del agrado de la iglesia misma. Pero eso no deberá importarnos ya que nuestro compromiso es con el que nos llamó.

El mensaje de la cruz, del arrepentimiento, de la fe en Cristo para ser salvos NUNCA deberá estar ausente de nuestros púlpitos, pero debemos saber que Dios tiene también mucho más que decir a nuestro generación. Hablar acerca del reino de Dios (aquí y ahora), de la justicia, de la solidaridad, de la paz, del cuido de la creación, etc. es indispensable hoy día.

Del ministerio de Ezequiel aprendemos que la realidad cambiante que viven las personas a las cuales predicamos requiere de un mensaje que se ajuste a esa nueva realidad. No hablo de diluir o adulterar la Palabra, sino de hacerla actual, pertinente y oportuna.


LA PARÁBOLA DE LA HIGUERA 

¿PROFECÍA ACERCA DE LA RESTAURACIÓN DE ISRAEL COMO NACIÓN?


De la higuera aprended la parábola: Cuando ya su rama está tierna, y brotan las hojas, sabéis que el verano está cerca.  Así también vosotros, cuando veáis todas estas cosas, conoced que está cerca, a las puertas. De cierto os digo, que no pasará esta generación hasta que todo esto acontezca (Mateo 24:32-35)


Cada 14 de mayo se celebra un año más del nacimiento del moderno estado de Israel. Para una inmensa mayoría de cristianos (evangélicos sobre todo) esta parábola de Jesús es inequívocamente una profecía que se cumplió con el retorno de miles de judíos a Israel. 

La interpretación según ellos es la siguiente: Israel es la higuera y cuando la higuera (Israel) florezca, la generación que vea dicho acontecimiento verá el fin de todas las cosas. En palabras más sencillas: Israel floreció como nación un 14 mayo de 1948, significa entonces que la generación siguiente verá el glorioso retorno de Jesucristo. Pero ¿Es esta parábola una profecía que anuncia el renacimiento de Israel en lo postrero de los días? La respuesta es definitivamente no y probarlo será relativamente fácil.




Antes que nada debemos ser honestos y reconocer que en la Biblia, Israel es representado bajo la figura de una higuera o de sus frutos los higos (Isaías 28:4; Jeremías 24:1-10; Oseas 9:10; Miqueas 7:1: Marcos 11:12-14) pero no siempre es así, y esta parábola de Mateo es una clara excepción ¿Cómo lo sabemos? Bastará leer y comparar el texto de Mateo con su paralelo en el Evangelio de Lucas. Acá ambos versículos:

(los énfasis son míos)  

De la higuera aprended la parábola: Cuando ya su rama está tierna, y brotan las hojas, sabéis que el verano está cerca. Así también vosotros, cuando veáis todas estas cosas, conoced que está cerca, a las puertas. De cierto os digo, que no pasará esta generación hasta que todo esto acontezca. El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán (Mateo 24:32,33)

También les dijo una parábola: Mirad la higuera y todos los árboles. Cuando ya brotan, viéndolo, sabéis por vosotros mismos que el verano está ya cerca. Así también vosotros, cuando veáis que suceden estas cosas, sabed que está cerca el reino de Dios. De cierto os digo, que no pasará esta generación hasta que todo esto acontezca. El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán (Lucas 21: 29-33) 

Al leer ambos pasajes y al compararlos notaremos que son prácticamente idénticos, con la salvedad que Lucas 21:29 agrega una frase que no está en Mateo y esta es: “Todos los árboles”. Esta frase “Todos los árboles” deja claro que la parábola no está refiriéndose a Israel, ya que el énfasis no es la higuera como tal.  

DEL TEXTO PODEMOS AFIRMAR DOS COSAS:

a) ES SOLO UNA PARÁBOLA Tanto Mateo 24:32, como Lucas 21:29 y hasta Marcos 13:28 afirman que es solo una parábola, en ninguna parte se dice o se insinúa que es una profecía que deberá cumplirse en el tiempo final. 

b) LA HIGUERA ACÁ NO ES ISRAEL Cuando Lucas menciona a la higuera y a todos los árboles deja claro que en esta parábola la alusión a la higuera NO es una representación de Israel. Por tal razón la palabra «higuera» deberá tomarse de manera literal y no simbólica ¿cómo sabía la gente que el verano estaba cerca? Cuando allí por el mes de abril empezaban a brotar las hojas en las higueras, pero no solo en ellas, sino también en todos los demás árboles. De igual manera cuando los discípulos empezaran a ver el cumplimiento de los acontecimientos mencionados en Mateo 24, Marcos 13 y Lucas 21 (falsos Cristos, guerras, persecución, la caída de Jerusalen en la época romana) sabrían que la venida de Cristo estaría a las puertas. 

¿CUANTO DURA UNA GENERACIÓN? 
En ninguna parte de la Biblia se especifica la cantidad de años que dura una generación. Lo más probable es que dicho término designe al «lapso de una vida» o el lapso de tiempo que abarca desde el nacimiento hasta la madurez. Hace varios años atrás muchos predicadores incluido el hermano Yiye Ávila afirmaban que una generación bíblica era de 40 años y que si se sumaban esos 40 años al año de 1948 resultaba el año de 1988 ¿Conclusión? Jesús debería volver a más tardar en 1988 y ya pasaron 30 años de eso y aún estamos aquí. En la actualidad hay predicadores como David Diamond que afirman que una generación bíblica no dura 40 años, sino 70. En pocas palabras Jesús debería volver a más tardar en este año 2018. Pero casi puedo asegurar que en 2019 todavía estaremos acá. Y esa será la estocada final para esta mala interpretación de la parábola de Jesús ¿qué dirán después? ¿Que la generación bíblica dura 100 años? ¿No deberían mejor ser honestos y reconocer su error al querer convertir una parábola en una profecía? La sobriedad en la interpretación bíblica no vende ni fascina, en cambio el alarmismo profético vende y mucho. 

¿QUE QUISO DECIR JESÚS EN LA PARÁBOLA? 
Esta parábola se encuentra dentro del gran sermón escatológico de Jesús, que pronunciara mientras estaba sentado en el monte de los Olivos (Mateo 24), dicho sermón es la respuesta a estas dos preguntas: ¿Cuándo serán estas cosas? (la destrucción del templo) y ¿qué señal habrá de tu venida y del fin del siglo? A lo largo de todo el discurso Jesús profetiza los acontecimientos que tendrían lugar en las décadas siguientes, entre los cuales destacan la destrucción de Jerusalén por parte de las legiones romanas y la huida de los cristianos de esa ciudad hacia diferentes partes del otrora imperio romano (vs. 15 al 22). El objetivo de esta parábola no fue en ningún momento profetizar una restauración de Israel como nación en el futuro, sino llamar a sus seguidores a estar atentos y vigilantes. Ahora aprovechemos para preguntar ¿se cumplió ese anuncio profético de Jesús? ¡Claro que sí! ¿Cuándo? Pues se cumplió cuando las legiones romanas rodearon y tomaron Jerusalén en el año 70 de nuestra era (v. 15; Lucas 21:20) y destruyeron su templo piedra por piedra tal como Jesús lo había profetizado (v. 2). Ahora tomemos nota de lo siguiente: Jesús pronunció este discurso alrededor del año 30 y la destrucción anunciada por él tuvo lugar en el año 70, es decir 40 años después ¿qué significa esto entonces? Bueno, que la frase: De cierto os digo, que no pasará esta generación hasta que todo esto acontezca tiene sentido y coherencia. 

EN RESUMEN Un análisis serio de dicha parábola nos mostrará que de ninguna manera es un anuncio profético acerca del nacimiento del moderno estado de Israel; solo es una parábola y nada más. Es más, el discurso que contiene la parábola menciona la caída de Jerusalen, la destrucción del templo y la dispersión judía (ocurridas en el 70 d.C.), pero NUNCA menciona un posible regreso a esa tierra de la cual serían dispersados, a pesar que el alcance cronológico del sermón llega hasta la segunda venida de Cristo. Si Jesús sabía que el Padre tenía planeada una futura restauración nacional de Israel ¿no resulta extraño que no la mencionara clara o tácitamente en este que es su discurso profético más importante? 

El nacimiento del estado moderno de Israel es un proyecto humano que solo fue posible por el gran poder económico de la judería internacional. El Israel de hoy está muy lejos cumplir con la divina misión que YHVH le asignó al Israel étnico de la historia bíblica y aún más lejos de vivir según los grandes valores del reino que Jesús inauguró en su primera venida. El nacimiento del estado de Israel no solo provocó la dolorosa y cruenta separación de judíos y palestinos que vivían armónicamente en esa tierra, sino que también ha traído desde entonces más inestabilidad a la región ¿Es ese el signo evidente del reino de Dios y su justicia? ¡Por supuesto que NO! ¿Debería desaparecer el estado de Israel? No lo creo, esa no es la solución. La paz, la paz es el camino.